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Reflexión sobre el Comercio Agrícola en Costa Rica
Costa Rica
7-8-2006
La apertura comercial es una realidad para el sector agropecuario. Los gobiernos han venido promoviendo una serie de tratados de libre comercio bilaterales, que favorecen y comprometen aún más la apertura. Enfocada a productos importados que compiten/complementan la oferta nacional de productos agropecuarios o que sustituyen el consumo de productos tradicionales. Existe un déficit creciente de la capacidad productiva nacional de abastecer la demanda interna de productos agropecuarios (frijol, arroz y maíz). Esta demanda es complementada/sustituida por productos importados a precios muchas veces inferiores al de la producción nacional.
La producción agropecuaria costarricense presenta dificultades para competir ante la globalización del mercado; incluso en el mercado interno. Esto se ve agravado porque en muchos de los países desarrollados que promueven la apertura comercial en el mundo, no han dejado de subsidiar a sus agricultores, debido al costo político que esto les representa a los gobiernos y al carácter estratégico para el país en cuento a su seguridad alimentaria. Esto favorece a que en el mercado se encuentren productos agropecuarios a un menor precio y con distorsiones en el mercado (subsidios y ayudas internas).
La pequeña y mediana unidad productiva carece del nivel de tecnificación y de las economías de escala que les permitan ofrecer un producto competitivo en costos/calidad y que a la vez, permita tener márgenes aceptables de utilidad. En el caso de los sistemas de producción de mayor envergadura dedicadas a la producción de banano o piña, han visto mermar sus ganancias por razones de competencia con otros países.
COSTA RICA tiene altos costos de producción, una estructura de Cargas Sociales superior a los países centroamericanos y Sub-tropicales de América del Sur. Esto debe orientar la diferenciación de los productos nacionales desde esquemas de democratización de la economía y de la concertación social, que certifique que el producto costarricense tiene además, un impacto positivo en la estructura de redistribución de la riqueza y en el sistema nacional de Seguridad Social.
La estrategia comercial que se ha implementado el café por años, es vender materia prima sin un posicionamiento de país o marca. La fuerte oferta mundial de café vietnamita de calidad y costo menor que el costarricense, augura una prolongada crisis del sector. Esto es posible de superar, si se logra diferenciar la producción local por calidad y posicionamiento de marcas de producto terminado. De esto ya existen experiencias exitosas, como es el caso de COOCAFE: Consorcio de Cooperativas de Pequeños y Medianos Caficultores que comercializan a Europa marcas que promueven el comercio "justo" y prácticas amigables con el ambiente.
Costa Rica no puede seguir vendiendo materias primas, esta perdiendo la oportunidad de vender productos listos para ser llevados a las estanterías de los supermercados alrededor del mundo. La implementación de un sistema de calidad (Codex Alimentarius) que garantice la inocuidad de los alimentos producidos bajo estándares internacionalmente reconocidos y de diferenciación de productos, genera las condiciones para tomar inicialmente la delantera. Podría convertirse en una barrera de entrada a los mercados de destino de la producción agropecuaria nacional ya superada por el sector productivo nacional.
Es necesario perfeccionar una agenda de políticas agroproductivas de competitividad, que considere las restricciones impuestas por los tamaños de los mercados, las capacidades acumuladas, la infraestructura de servicios y transporte y el desarrollo institucional, dentro de un enfoque de cadenas de valor.
Más información: www.faocr.org
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